Agua salada

Venus

Mira las luces,
una a una desvisten tu cuerpo
y de ti se desprende
la fragancia profunda.
Mira tu cuerpo,
latente,
con su textura ardiendo
al mínimo roce,
mírate a ti misma en tus tantos fragmentos,
de azahar floreciendo sobre tus labios,
con la tesitura de tus pezones erectos,
salvajemente verticales,
qué me llaman y me ansían
y seducen
con sus lenguajes secretos.
Mírate,
la locura está sobre tu cuerpo
esta noche,
llama los más profundos placeres,
con tu boca de ópalo suave,
con tus ojos de salvaje erotismo,
con tu cuerpo de ola.


Ven,
entrégate a mi
esta y todas las noches posteriores,
construiré sobre ti
los imperios sagrados,
uniré los fragmentos que te forman
y te construyen y son tu misma,
entrégate de cuerpo y alma,
yo abrevaré tus deseos profundos,
penetraré en ti con la longitud de mis palabras,
saciaré tus oscuros placeres,
devoraré tus humedales
y tu vientre,
mirarás el reflejo de mi cuerpo sobre el tuyo,
penetrándote una vez y otra.

Recorreré tus labios claros
ansiosos de mi aliento,
tu cuello en fiebre,
tus hombros como dos ermitas
en lo profundo de la selva,
bajaré hasta tus senos de tímida sal,
con la saliva floreando sobre tus pezones redondos,
recorriéndolos uno a uno,
con la espera del invierno
y el calor que te devela.
Bajaré por tu vientre de agudos deseos,
guardián de tu ombligo donde juegan los fantasmas de otros días,
llegaré hasta tu sexo húmedo
y permaneceré ahí día tras día
alimentando mi lengua de tus manantiales y de ti misma
hasta llegar al punto máximo,
recorreré tus muslos blancos, abiertos para mi y mi sexo erecto,
con el deseo contemplándonos desde las ventanas
con nuestros propios ojos,
te penetrare mil y un veces,
besándote,
poseyéndonos mutuamente
con el renacer de la noche.

Roberto Pizano

Ciudad de México, 1992 Arquitecto, fotógrafo y poeta. Participó en el Festival Cultural ISSSTE Interfaz. Ha publicado en diversas revistas digitales como De-lirio, Círculo de Poesía, entre otras. 

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