Agua salada

BRUÑEBRUÑE

Fosas sin fondo sonrisas enhebran de tus comisuras claveteando de sombras mi carne;
fosa sin fondo enerva sonriente tus pasmos aquietándose en mi espalda.

Palpo la exhumación de tu coraza de efluvios de punciones de tactos de memorias de vidas
                        

  y lenguas, de mundos de ciudades de calles y lenguas y procesos y lenguas,

siempre silenciosamente como bajo el agua,
siempre apenas surgiendo en extravío, riendo imprecisamente,


ansiando la consunción y la repetición,
ansiando la ansiedad dudosa, la ansiedad de la duda, el futuro tan macizo y tan material como festivos los rigores corporales de esfuerzos vencidos y feroces: la muerte, transitándonos como innúmeras lenguas con innúmeras lenguas: todas las lenguas de todas las historias ansiando en su huida la caricia de las lenguas en fluxión al adentrarse en la ceguera del habitáculo enrarecido y negro apenas bosquejado por la gesticulación secreta y musical precipitando un final del tiempo: abrasado mundo cantando sus muertes un tanto, 

                                                                                                                   fingiéndolas

                                                                                             otro tanto;

mundo gesticulante anegado de lenguas fúricas bullendo infaustas, esquivas del vacío, de su

seno;

mundo, cuerpo, cuerpos, cuerpo de cuerpos esta lengua, esta nada, fosa sin fondo plañida de tientos que hienden su languidez en el tufo del adiós incierto, cadáver aún gimiente al

                                                     bruñirse nuestra piel trocada en número;

mundo llameante gesticulando sueños o nombres como el mundo que llamas en mi nombre,

      llamo en el tuyo, que llamamos, se llamaba, que llaman, que soy: deseo.               

Vagabundeo como fragor minúsculo en tus cabellos mientras contra mi pecho te restregas como infante aterido, bramido marino paridor de todas las cosas, las posibilidades, granos de arena aún sin contar resurgiendo para evanecer inmediatamente bajo tu aliento de ostras casi cansado ante la solicitud de otro(s) rostro(s), de otra(s) máscara(s) cómplice(s) sombría(s).

Acaricio la caricia en la mano que acaricia, para en la tez la potencia fijar del mañana muerto

                            de nacido siempre soñado cantando siempre, entre sueños;  

cariciosamente columbro en tu mirada incidente paraísos intrusos de acallados aromas y texturas por una pregunta aún no formulada y sin final.

Vuélvese sombra de las pieles el camino de mis labios sin palabra;
Vuélvese sueño el agotamiento inesperado;
vuélvese historia sin nombre otra vez la vida, estos cuerpos, una herida;
vuélvense foso sin fondo las dislocaciones de nuestra ternura vencida;

comisuras de una piel inmensa cual destino, risa pervertida, efluvios, mundos, calles y lenguas en procesos en sueños en muertes y lenguas y lenguas sobre lenguas entre lenguas, historias entre historias sobre historias: fosa sin fondo: lenguas e historias refulgiendo todas, crepitando, convergiendo en su mismidad: esta. 

Diego García Trejo
Diego García Trejo

Celaya, Gto., México, 1994. Artista independiente enfocado en la composición musical y literaria.

Todas las fotografías son propiedad de Dany MT y fueron tomadas bajo su permiso de

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